Por qué el estirón es el momento de mirar
La escoliosis es una curva de la columna hacia los costados. La Scoliosis Research Society (SRS), la sociedad médica internacional dedicada a esta condición, la define por su tamaño: una curva de más de 10 grados, medida en la radiografía, ya se considera escoliosis.
En la mayoría de los casos no se encuentra una causa concreta, y por eso se llama escoliosis idiopática, que quiere decir "de causa no determinada". La forma que aparece entre los 10 y los 18 años, la escoliosis idiopática del adolescente, se encuentra en hasta 4 de cada 100 adolescentes, según la SRS.
Lo que más importa saber: estas curvas suelen avanzar durante el crecimiento rápido, y cuando el hueso termina de crecer la mayoría se frena mucho. Por eso conviene detectarla durante el estirón. Como referencia general, las chicas crecen hasta los 14 años y los chicos hasta los 16; en las chicas, el crecimiento sigue unos dos años después de la primera menstruación.
Y en general no duele, por eso se ve antes de sentirse. En adolescentes las señales se pasan por alto con frecuencia, atribuidas a simples "dolores de crecimiento". Es el error más caro de esta condición.
Señales para revisar en casa
Pide a tu hijo que se quite el polo (si es chica, con top) y se pare descalzo, con los brazos relajados. Mira su espalda desde atrás, con buena luz. Las señales que describe la SRS:
- Un hombro más alto que el otro.
- Una escápula (el omóplato) más alta o más salida que la otra.
- Más espacio entre el brazo y el cuerpo de un lado que del otro.
- La cintura más plana de un lado, o con pliegues de piel solo en un costado.
- Una cadera más alta o más salida que la otra; a veces parece que una pierna es más larga.
- La cabeza que no queda centrada sobre la pelvis.
- Al inclinarse hacia adelante, un lado de la espalda más alto (test de Adams, abajo).
La vida diaria también da pistas: el polo que cae torcido, la basta de un pantalón más larga de un lado. Una sola señal leve no confirma nada; lo que justifica una consulta es verla con claridad o que se sume a otras.
El test de Adams, paso a paso
Es la prueba más usada para detectar la escoliosis. Funciona porque la curva también rota la columna, y al agacharse esa rotación levanta las costillas o la zona lumbar de un lado. Toma un minuto:
- Tu hijo se para de espaldas a ti, descalzo, con los pies juntos y las rodillas rectas.
- Junta las palmas de las manos, con los brazos colgando hacia el piso.
- Se inclina hacia adelante despacio, como si fuera a tocarse los pies, hasta que la espalda quede horizontal. La cabeza cae relajada.
- Tú te agachas detrás de él, con los ojos a la altura de su espalda, y la miras de punta a punta como si miraras el horizonte.
- Busca si un lado queda más alto: arriba, a la altura de las costillas (lo que se llama "giba costal"), o abajo, en un costado de la zona lumbar.
Si un lado queda más alto, pide una evaluación. En casa no se puede medir la curva: en la consulta se usa un escoliómetro, que se apoya sobre la espalda durante el mismo test y da una estimación, y luego una radiografía de pie de toda la columna, que confirma el diagnóstico. Mientras dure el estirón, vuelve a mirar de vez en cuando: una curva que antes no se notaba puede empezar a verse.
El ángulo de Cobb: el número que decide
La curva se mide en la radiografía: se ubican las dos vértebras más inclinadas en los extremos de la curva, se traza una línea sobre cada una y se mide el ángulo entre ellas. Ese número es el ángulo de Cobb. Para el resto del informe, tenemos una guía para leer una radiografía de columna.
| Ángulo de Cobb | Qué suele indicar |
|---|---|
| 10° o menos | No se considera escoliosis. |
| Más de 10° | Escoliosis. El grado y la edad definen el tratamiento: cuanto antes se empieza, mejor el pronóstico. |
Los grados de desviación y la edad son los dos factores que determinan si la curva se puede estabilizar o corregir. Por eso la radiografía no es un trámite: es lo que permite medir el punto de partida y comparar en cada control.
Cómo se trata en LIFE
Si se deja evolucionar, la escoliosis puede agravarse progresivamente y deformar la columna. Por eso no se recomienda esperar a que "se corrija sola" con el crecimiento.
En la evaluación inicial el especialista revisa la historia de tu hijo, hace un examen físico y postural completo, documenta su postura con fotografías y mide la curva en la radiografía. Con eso define el plan:
- Ajustes precisos en la zona afectada. El ajuste quiropráctico elimina la presión sobre los nervios y los músculos, y busca restablecer el movimiento y la correcta alineación de la columna.
- Ejercicios de fortalecimiento muscular. Son los que sostienen la corrección en el tiempo, y se trabajan en la terapia física.
- Controles con radiografía para medir cómo responde la curva.
Según el grado y la edad, en unos casos se busca estabilizar la curva para que no avance, y en otros se puede corregir. Cuanto antes se empieza, mejor el pronóstico. Más sobre la condición en la página de escoliosis.
Cuándo consultar sin esperar
Esta escoliosis no suele dar dolor fuerte ni pérdida de fuerza. Si tu hijo tiene dolor intenso, debilidad, hormigueo o adormecimiento en piernas o brazos, consulta pronto: puede hacer falta una resonancia para buscar otra causa. Si pierde el control de la orina o de las heces, o se le adormece la zona entre las piernas, acude a emergencias el mismo día.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si mi hijo tiene escoliosis?
¿Qué es el test de Adams?
¿Desde cuántos grados se considera escoliosis?
¿La escoliosis se puede corregir o solo frenar?
¿Basta con los ajustes o tiene que hacer ejercicios?
¿La escoliosis en adolescentes duele?
Fuentes
- Scoliosis Research Society. Información para pacientes: Scoliosis, Adolescent Idiopathic Scoliosis y Diagnosing Scoliosis. srs.org.
Este artículo es material informativo y no reemplaza una consulta clínica. El diagnóstico de tu caso se realiza en la evaluación inicial.